viernes, 13 de junio de 2014

Las 24 horas más extrañas de mi vida

Ayer me "despedí" del gato de mes y medio de vida cuyo ojo se había inflamado y acabó saliendo de la cuenca. Dije que le habíamos suministrado un par de pastillas para ahorrarle más sufrimiento al pobre animal. 

Pues bien...podría decirse, hablando en plata, que el gato tiene más huevos que un elefante sin patas traseras: grandes y curtidos. No sólo no murió con la dosis, sino que encima no se durmió ni 3 minutos seguidos. Al final lo llevamos a la veterinaria y lo han operado para extirparle el ojo, acaba de llegar a casa. 

Durante las últimas 24 horas he pasado del llanto al asombro, de la sorpresa al miedo, del pánico a la alegría y de la felicidad al absoluto respeto. Este gato se ha enfrentado a muchas adversidades en su mes y medio de vida de lo que muchas personas, afortunadamente, tendrán que soportar jamás, y las ha pasado con una valentía impresionante. 

Para mí, Hércules se ha convertido en todo un ejemplo a seguir: un ejemplo de superación y de fuerza absoluta, un ejemplo de lucha pese a todo lo que se le interponga en su camino.

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